lunes, 9 de agosto de 2010

Comunicar para construir


Por: Maricela Hoyos.

Cuando se habla de comunicador o periodista, se tiene la idea de que aquellos que ejercen dicha profesión son los voceros que se encargan de que el resto de las personas -los que no son periodistas- asimilen y reciban la información verídica e inteligible respecto a temas públicos que requieren que los ciudadanos tomen posición ante los mismos. Es pues, parte de la misión de los comunicadores,hacer que las personas "comunes y corrientes" entiendan lo inentendible y se formen conceptos claros y estructurados frente a hechos y personajes influyentes en el transcurrir cotidiano. Pero, ¿qué pasa cuando ni siquiera el mismo periodista comprende lo que está diciendo? El hecho de estar dedicados al oficio 24 horas al día y haberse formado durante años, no significa que el profesional tenga vía libre para utilizar tecnicismos a diestra y siniestra que confundan aún más al público y mucho menos, a utilizar la información que conoce para imponer sus conceptos o preferencias políticas y llevar a las personas a que se inclinen por las mismas.
Creo que la misión principal de un comunicador respecto al tema político es contribuir por medio de la difusión informativa a crear conciencias libres que apoyadas en argumentos firmes, contribuyan a la consolidación de una sociedad democrática.

martes, 3 de agosto de 2010

Chavez: ¿La unión hace la fuerza? o ¿Divide y reinarás?


Por: Maricela Hoyos.

Cuando Chávez dijo que le cerraría la llave del petróleo a EEUU, no tuvo en cuenta que un país de la magnitud del mismo, ya tenía más de una estrategia planeada para sopesar una decisión de ese calibre, incluso antes de ser tomada.
Cuando el mandatario venezolano aseguró que el hecho de que Colombia aceptara las bases militares estadounidenses en su territorio, era prueba suficiente para considerar dicha nación como una amenaza para la región, nunca pensó que más adelante se firmaría un acuerdo con un país de la talla de Brasil para que éste aceptara refuerzos militares que ayudaran a garantizar una mayor seguridad antiterrorista para el hemisferio sur.
A Hugo Chávez parece,le está pasando lo mismo que al pez cuando muere por la boca y todo indica que su política de supuesta unión entre paises suramericanos se le está yendo al piso porque al final, una de las más relegadas del continente, va a resultar siendo su tan amada patria: Venezuela.

domingo, 1 de agosto de 2010

Ni chicha ni limoná


Por: Maricela Hoyos.

El 15 de julio de 2010, el gobierno Argentino aprobó el matrimonio entre personas del mismo sexo después de una reñida votación y numerosos enfrentamientos contra opositores a dicha propuesta. Teniendo en cuenta que el austral país es el primero en América Latina que se atreve a aprobar un asunto de tanta controversia, podría decirse que de una vez por todas, se están dando pasos importantes hacia un camino que tenga en cuenta a la diferencia, sin que sea ésta misma la que reste atributos de dignidad a los seres humanos, sino que al contrario, demuestre el gran valor que la diversidad otorga a la calidad de los mismos.

En Colombia, las parejas homosexuales -según fue aprobado en la sentencia C-811 de 2007- tienen derecho a afiliarse a la seguridad social dentro del mismo grupo familiar; sin embargo, no se les reconocen los mismos derechos patrimoniales a los que accedería una pareja heterosexual aún conviviendo en “unión libre”. ¿Cómo puede entonces hablarse de respeto por la diversidad y más aún de igualdad de condiciones en una Constitución que categoriza a los sentimientos por el simple hecho de que los mismos no se den dentro de una unión tradicional? ¿No será más bien, que no hemos salido todavía de la etapa en la que la iglesia sigue mezclándose en asuntos que no le conciernen? ¿Cómo podemos decir que vivimos en un país en el que la libertad se respeta y se hace valer, si ni siquiera las leyes son claras y consecuentes en su prédica? Tal vez si Colombia se pusiera los pantalones que se puso Argentina y dejara de estar buscando darle gusto a todo el mundo, ignorando las necesidades de sus mal llamados “hijos”, este sería un país quizás odiado por muchos, pero más amado y respetado por sus habitantes o acaso, ¿Quién no se sintió orgulloso de su padre o su madre cuando le defendió de un profesor al que se le “iba la mano” en la norma?

La Biblia dice que Dios vomita a los tibios y mientras no nos atrevamos a ser valientes y “salir del closet” aceptando las consecuencias con dignidad, no podremos seguir reclamando que vengan otros desde afuera y nos valoren como ni siquiera nosotros somos capaces de hacerlo.